El noni

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Sí, lo reconozco, lo reconozco. Me flipó. Me flipó mucho. Sus curvas, perfectas…su tacto, esa forma de ronronear…ay, Me enamoré, me enamoré. Y yo dije… pa mí. Tiene que ser pa mi. Y lo fue… tres meses tarde. La primera vez, oh… os podéis imaginar, fue increíble. Tanto...bueno, que a mi nunca me ha pasado, pero…bueno, esa vez nada más, pero, es que fue mu fuerte…Amor, amor, si es que, que yo que creía que nunca me iba a enamorar, que mi madre me decía…que te vas a quedar mocico viejo…. su razón sigue llevando…pero, a mi me dio igual, a partir de ese día…to el día juntos. Si había que ir a casa del colega, juntos. Si había que ir curro, juntos. Si había que ir de marchuqui, juntos. Amor, lo que yo te diga, eso fue amor, del verdadero, del bueno…en fin.

Y qué hace uno cuando está enamorao…vamos, digo yo, pues enseñar a la novia. Porque uno tiene que estar orgulloso de las cosas que tiene. Y vamos…enseñar, enseñar…pues sí, enseñe. Yo nunca me he creí exhibicionista. No sé si será un defecto o no, o si eso se puede curar, o…yo qué sé, pero, me gustaba, me gustaba que me vieran pa arriba y pa abajo con la música a to ostia...presumiendo yo ahí…dios…qué bueno. Y mis amigos me decían, que envídia tío…y yo..que me decían eso…y más todavía, me iba por to las las calles, a enseñar, a enseñar…si yo lo reconozco…me volví adicto a enseñar…y a que me miraran…sin yo mirar a nadie…ahí, chulo, con to mi música…chin pun, chin pun, chin pun…Y hasta aquí, bien, hasta aquí, de puta madre, pero, llega un día, no sabes por qué, que tus colegas, ya…pues te lo dicen menos, y tu te mosqueas, y entonces piensas, uy, uy, uy…que sí, que ya va a ser, pues que ha llegado el momento. Y le dices, Cariño, ha llegado el momento, porque si ha llegao el momento, el momento ha llegao…y le dices, cariño, ha llegao el momento de hacerte la cirugía estética. Y se alegra, tu no ves que sonríe, porque, bueno, no puede, pero sonríe…y claro, te animas, …entonces empiezas…ostias que si empiezas…y le pones, un alerón de la ostia de bonita en to la parte de atrás…y dices, dios, qué bonito, y le tintas los cristales de tos los espejo, y dices, dios, qué bonito, y le pones en las ruedas unos embellecedores así como los de los carros de la película ben-hur, y dices, me he pasado, pero qué bonito, y bueno, ya te embalas del to, y le cambias los asientos, y la palanca pa las marchas, y los altavoces pa ponerlos más altos, chim pum, chim pum, chimpum, y el motor, pa que ruja, y entonces, ya cuando ya lo has cambiao to, tus amigos te dicen…jo tío, que envidia…y tu ya…respiras tranquilo. La vida es que está hecha de cosas pequeñas, de detalles, de detalles…. Claro…que tener un coche guapo guapo…pues levanta envidias…, no sólo a los colegas, que se ponen como moscones por ahí, to el día mirando, sino, a alguien mucho peor: a los municipales. Los municipales son los primeros envidiosos. Qué envidia me tienen…, me ven llegar y ya empiezan, que si eso no es reglamentario, que si la música…más bajita…que si esos faros deslumbran, que si multa, que si multa, que si te requisamos el coche entero porque no cumple con las normativas…En fin. Así que estoy sin coche…sin novia…Estoy triste, eh…ostia que si estoy triste. Subir el parque andando pa arriba y pa abajo con la música del móvil a to ostia…no es lo mismo…la gente no te mira igual. Yo creo, que to esto va a ser por la exhibición...por eso…no por otra cosa…que yo a mi churri la quiero…pero es que…no sé…que yo la quiero…pero…he visto otro…dios…menudas curvas, y qué carrocería…y qué equipo de música….y qué luces….y qué alerón…y qué ganas tengo de volver a montarme en otro y subir pa arriba y pa abajo el parque con la música to ostia…dios…será lo de la exhibición…estoy por mirármelo…o no.

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